EE.UU. no nos trata de hombre a hombre
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Por Luis Velarde(Alianza News).-San José,CA.- Todos son hombres, hay de varios países, son ex funcionarios de gobierno, licenciados, electricistas, carpinteros, expertos en diversas profesiones, ex militares, estudiantes, deportistas, todos con familia.
“Aquí en esta esquina de Home Depot hay de todo, pero nosotros somos gente sana, somos consumidores, muchos pagamos taxes, servicios, celular, todo; aquí nos paramos a buscar trabajo, no a robar. Por ahora no te doy mi nombre pero Dios sabe que ante Él soy trabajador y que los injustos son otros”, dijo un jornalero.

“Yo lo único que quiero es que nos dejen en paz. Hay gente que se queja, porque estamos buscando trabajo mientras ellos nos ven desde sus casas con binoculares”. Foto: Luis Velarde
He visitado por varias veces a los grupos de trabajadores que diariamente esperan frente al Home Depot de Story Road en San José, con el objeto de que algún empleador los contrate.

Grandes consumidores: “Si le pido a todos te tapizo la Home Depot con los recibos de La Raza”. Foto: Luis Velarde.
Cuentan que hay gente que los ha tratado de fotografiar a escondidas o que en Berkeley les han dado 10 dólares por persona para que algunos alumnos de la universidad les saquen fotos. Y nosotros que ganamos? Un día salí en un video y ni copia me dieron. ¿Qué van a poner?” Contesto que vamos a poner lo que ellos digan. “El gobierno de Estados Unidos no nos trata de hombre a hombre. Eso dice que nos tienen miedo porque sabemos trabajar”, dijo Roberto. La alegría se hace notar, festejan a Roberto, además hace una seña con la mano y dice, “Se lo merecen, lo malo que esto no lo vas a poner en el periódico. Pero así me llevo con los bolillos”. Le pregunto si me deja tomarle una foto así. Amablemente me ignora y continua, “Eso fue un poco pesado pero esto sí lo pones: De hombre a hombre aquí trabajamos. A nosotros nos roban personas que no cumplen su palabra, pagan mal o no pagan. Y además nos molesta la policía. ¿Quién es el ladrón?” Las voces son diversas. “Yo me llamo Francisco, en mi país trabajé para el gobierno por muchos años en cuestiones de relaciones públicas, sé escribir boletines de prensa, ser mediador entre dos partes, archivar información y muchas cosas y considero que me defiendo en inglés”. Armando es de los más jóvenes, carga un libro bajo el brazo. Le pregunto si me deja ver su libro, es de electricidad y está en inglés, “Además no saben bien quiénes somos, muchos piensan que por estar en la calle, de ‘esquineros’. Yo estudio, te hablo inglés, tengo una carrera de electricidad en mi país. He aprendido muchas cosas gracias a mi familia y ellos no tienen estudios”. Inmediatamente después de Armando se escucha, “Aquí no se para nadie que no quiera algo. Hay gente que nos ayuda de alguna manera, invitan la comida pero quieren que seamos de su iglesia”.
Los trabajadores en Home Depot trabajan en horarios diferentes. Hay algunos que están un par de días, alguien asegura estar de lunes a domingo porque según dice bromeando “no me quieren en la casa”. La jornada empieza a veces a las 6:30 a.m. para aprovechar la mañana y termina a las 3 p.m. Algunos, muy pocos, se quedan hasta las 5 p.m. Algunos trabajan dos, tres ó cuatro días, ó solamente cinco horas. Algunos tienen tarjetas de negocios e incluso clientes que los buscan directamente al celular. Se fija un salario mínimo a 10 dólares por hora, pero siempre quieren negociar, no quieren pagar y llegan a ofrecer hasta 5 dólares y en ocasiones “hasta descontar el lunch que nos dieron”. Francisco: El gobierno debería darnos un curso de policía, nosotros vemos muchas cosas y podríamos ayudar. Felipe: No me pagaron. Manuel: Yo lo único que quiero es que nos dejen en paz. Hay gente que se queja, porque estamos buscando trabajo mientras ellos nos ven desde sus casas con binoculares. ¿Qué no tienen algo más importante que hacer? Juan: Tuve un accidente. Iba atrás de una Van con la herramienta y chocaron. Me escondieron para que no hubiera reporte de la policía. Fernando es de los más alegres: Una de las cosas que yo haría es alertar a los trabajadores sobre salud laboral. Ángel: A mi me robaron casi 2,000 dólares de material. Y ahora cómo le hago, ya no me dejó entrar a su casa. Mario: Podríamos organizarnos todos y pedir una junta entre el gobierno y Home Depot. ¿Y qué pedirían en la junta? Me corrige. “La junta no es para pedir sino para colaborar en conjunto. Todos somos consumidores de Home Depot, somos parte de la comunidad y venimos a ofrecer, no a pedir, un servicio”. Se mete la mano al pantalón y saca 3 recibos de Home Depot. “Estos son apenas de una semana, si quieres hacemos la cuenta de los recibos que tenemos. Si le pido a todos te tapizo la Home Depot con los recibos de La Raza. Sería una muy buena foto. ¿O no?”

La Red Nacional de Jornaleros presentó una demanda en contra de la ciudad de Costa Mesa, en California, por impulsar una ordenanza que prohíbe y penaliza con 1,000 dólares a las personas que soliciten empleo en lugares públicos o atraigan vehículos que al detenerse obstaculicen las calles. A nivel local, En San José los trabajadores del día son consumidores y pagan impuestos pero dicen que el gobierno no los trata de hombre a hombre.
Por: Luis Velarde
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